
La gata herida
La gata
camina sigilosa por las calles,
recorre los tejados, los balcones
anda despacio, precavida,
temiendo ser lastimada… otra vez
no busca dueño
ni casa,
sólo un lugar cubierto
donde poder resguardarse
y, en silencio,
curar sus heridas
pero la lluvia no cesa
le cala hasta los huesos
inundándole hasta el alma
y la lluvia
sigue y sigue…
Isabel Miralles
13-11-2008




4 comentarios:
Cuantas gatas hay por el mundo verdad Isabel
Pronto nos veremos en Madrid, me apetece.
Un abrazo.
Rocío
Cuantas almas por el mundo imitando las gatas...
Besos.
Hola Rocío, más que gatas, lo que existen son muchos desengaños...
Besos! Isabel
Alma inquieta, más que emitarlas, es el sentimiento de soledad y abandono que sienten muchas personas.
Besos.
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