9 de agosto de 2009

El mar en calma


El mar está en calma
la tormenta ya remitió,
el cielo recuperó su azul
las gaviotas levantaron el vuelo.
El agua del mar, cristalina,
refleja miles de destellos
que como pequeños luceros
titilan incesantemente
inundándolo todo de luz.


La placidez de la tarde
me llena por completo,
y sentada en la arena
me dejo seducir
por el vaivén de las olas,
que me llevan
en brazos del pensamiento,
hacia esas islas soñadas
que tanto deseo.

El mar… sigue en calma.


Isabel Miralles
9-8-2009

12 comentarios:

Literatura Barata dijo...

bonita poesía Isabel... como siempre
Un abrazo
Javier

Adolfo Payés dijo...

Bellos versos que trascienden la pasividad de la calma escrita se siente..

Un gusto leerte

Saludos Fraternos
Un abrazo

Ana Márquez dijo...

Si sigues deseando, el sueño se hará realidad, sólo tienes que poner todo tu empeño en lograrlo.

Bello y "refrescante" poema :-) Un besazo

ISABEL MIRALLES dijo...

Muchas gracias Javier.

Un abrazo

ISABEL MIRALLES dijo...

Adolfo, hay que aprovechar los pequeños remansos de paz, que de vez en cuando, nos ofrece la vida.

Besos.

ISABEL MIRALLES dijo...

Tienes razón Ana, si ponemos empeño en conseguir algo, es posible que la vida nos lo conceda.

Besos.

Emilio dijo...

Una bonita tarde veraniega junto al mar la que nos describen tus versos.
Que haya muchas como ésta.

Saludos.

Circe La Hechicera dijo...

Precioso Isabel!!!, tu bello poema nos invita a bellos lugares que evocamos en nuestra imaginación, llenos de luz, llenos de sociego. Un bálsamo para el alma. La música de tu blog es hermosa. Un abrazo

Alma Inquieta dijo...

Olá Isabel,

Que mar lindo e que poema!
É numa paisagem assim que eu me imagino sentada com o meu amor, quando formos velhinhos, a ler um livro!
Obrigada por me fazer viajar!
Parabéns!

ISABEL MIRALLES dijo...

Gracias Emilio; el mar siempre es y ha sido mi remanso de paz.

Un abrazo

ISABEL MIRALLES dijo...

Muchas gracias La Hechicera; el mar tiene algo de extraordinario que nos hace sentir bien, seguramente nos recuerda la placidez y seguridad que teníamos en el vientre de nuestra madre. No olvidemos que los humanos, el 60% de nuestro cuerpo es agua.
Besos.

ISABEL MIRALLES dijo...

Muchas gracias a ti Alma Inquieta, por visitar mi blog y por tu bello comentario.

Besos.