5 de junio de 2009




¡Ay, amor!
¿Cómo prohibirle al viento
que no penetre en mis adentros?

y que no se adueñe de mi sueños
envolviéndome en dulces melodías
que, poco a poco,
se cuelan por las rendijas
de mis más calladas querencias

¿Acaso se puede ocultar el sol
en el hueco de una mano?


Isabel Miralles
12.4.2009


8 comentarios:

Soledad Sánchez M. dijo...

Es imposible acallar la llamada de Eros.
El amor nos taladra, y nos llena... y nos hace poetas.

Un beso, Isabel.

Soledad.

Los Afonics Son dijo...

muy bueno tu poema te felicito
eres buena haciendo puemas continua asi...

pasa por mi blog para que te entere
de lo que hay por alla.

Adolfo Payés dijo...

excelente.. que gusto leerte siempre

saludos fraternos con mucho cariño
un abrazo

besos

que tengas un bello fin de semana

jonathán dijo...

Muy bonito tu espacio. Me gusto el poema.

Fernando© dijo...

Cuanto sentimiento en tus breves palabras, Isabel. Es el amor contenido, desbordado entre los dedos que tratan de contener ese sol. Tu poesía es evocadora como ninguna... Besos.

©Claudia Isabel dijo...

no se puede...cuando se hace presenta nada puede con el...
Un abrazo

Antonio dijo...

Los sentimientos y las emociones rigen nuestras vidas chocando con la racionalidad en muchas ocasiones.

Un afectuoso saludo

ISABEL MIRALLES dijo...

Soledad, Los Afonics Son, Adolfo, Jonathán, Fernando, Claudia-Isabel, Antonio

Os agradezco infinitamente vuestras amables palabras en mi blog.

Besos. Isabel